En mercados de alta densidad urbanística como Hong Kong, optimizar el espacio es un imperativo arquitectónico y financiero. Para el nuevo auditorio del complejo tecnológico Cyberport, diseñado por Rocco Design Architects, el reto técnico era claro. La instalación exigía un aforo elevado, pero no podía bloquear los metros cuadrados de la planta al finalizar los eventos.
Para garantizar esta polivalencia, Figueras proyectó un espacio dual de 362 plazas. En la primera sala, el sistema Mutasub permite ocultar 182 butacas bajo el suelo técnico, dejando una superficie totalmente plana. En el espacio contiguo, las 180 plazas restantes se estructuran en tres tribunas telescópicas independientes. Dividir la grada en tres bloques modulares facilita su desplazamiento y almacenaje mediante carros de transporte, simplificando drásticamente la operativa de mantenimiento frente al uso de una estructura única de gran formato.
Ambas salas se unificaron estéticamente integrando la butaca ultracompacta Minispace 5069. El resultado es un equipamiento que el equipo de operaciones puede vaciar en minutos, garantizando la rentabilidad continua de la instalación.






